This Modern Life Un blog de Ibai Garcia

22ene/121

A la caza del apartamento perfecto

Publicado por Ibai

Uno de los temás que me ha mantenido ocupado estas últimas semanas ha sido la búsqueda de piso. Afortunadamente y tras 3 semanas la búsqueda ha concluido con éxito, si bien es muy interesante analizar el estado del mercado inmobiliario en este país. Una lectura entre líneas nos permite entender mejor los mismos conceptos de los que ya hablaba en esta otra entrada sobre Google+.

Lo primero que llama la atención en este país es que todo funciona a través de Craigslist, un clásico de la red que apenas ha sufrido transformación alguna desde que se lanzó en el año 95 (una auténtica eternidad en esta industria). Para alguien familiarizado con servicios como Idealista en España o Daft en Irlanda, no hace más que sorprender que en la cuna de la innovación web todavía se siga utilizando una plataforma arcaica como la creada por Craig Newmark.

Esto no es debido a la falta de alternativas mejores, que las hay, si no a la masa crítica que controla la página de clasificados. Utilizar alguna de las alternativas para buscar piso supone acceder únicamente a una parte de la oferta total de casas. Lo mismo sucede a la inversa, publicar tus anuncios en una plataforma como Trulia supone tener una menor visibilidad. ¿Por qué utilizar entonces una opción con un contenido inferior? Al fin y al cabo a la hora de buscar piso queremos tener una pequeña impresión de lo que nos podemos encontrar antes de visitarlo y unos filtros suficientes que nos permitan afinar la búsqueda. Todo lo demás ofrece un valor marginal a la experiencia.

Tal y como mencionaba en el caso de las redes sociales, ofrecer una plataforma mejor no es suficiente cuando el servicio mayoritario funciona. Debe existir un punto de inflexión, un incentivo adicional en forma de degradación del servicio que invite a todas las partes a utilizar un servicio diferente. Un cambio que migre el contenido de una plataforma a otra. En el caso de MySpace el ratio señal/ruido se redujo hasta límites intolerables y en el caso de Facebook parece que la opción más factible para una hipotetica perdida de la hegemonía es la muerte por éxito (hay demasiada gente).

Pero volviendo al tema de los apartamentos, resulta necesario que exista un "monopolio". Un servicio que agregue tanto a unos como a otros. Craigslist es este servicio, así que la opción razonable no es crear un servicio en paralelo si no poder utilizar este servicio como plataforma y construir servicios de valor añadido encima del contenido generado por los usuarios. Así tenemos servicios como Padmapper que nos permite, como usuarios, ver todas las opciones indexadas en Craigslits en un mapa de la ciudad, con información adicional acerca del area. Un nuevo entorno en el que todos ganan: los usuarios tienen una herramienta más potente, la empresa puede monetizar el tráfico y Craigslits no pierde sus comisiones por publicación.

Cuando el contenido es el rey crear servicios sobre la plataforma es la opción más razonable.

19jul/112

Google+, ¿ha llegado para quedarse?

Publicado por Ibai

Hace ya un par de semanas que se presentó un proyecto en el que Google llevaba trabajando muchos meses. Un producto en el que se invirtió y se sigue invirtiendo gran parte de la artillería pesada de la compañía (Vic Gundotra entre otros). El objetivo es claro, evitar a toda costa que Facebook le destrone como servicio central de la red de redes.

La pregunta es obvia, ¿conseguirá Google+ detener el ascenso meteórico de Facebook? Muchos analistas se han lanzado a predecir el futuro y en general dibujan un futuro favorable para la nueva red social.

Yo no lo veo tan claro. O por lo menos, es muy temprano para predecir nada. La nueva plataforma nace con “Circles” como uno de sus puntos fuertes, si no el que más. Una funcionalidad que define muy bien la forma en la que diseñan sus productos: orientándolo a usuarios avanzados.

Repasemos algunas de las claves de estas dos semanas de “pruebas de campo”:

- Circles, las “etiquetas” de las redes sociales: Con Gmail, Google intentó cambiar uno de los paradigmas de los gestores de correos, la gestión por carpetas , a través de las etiquetas. Ahora vuelve a intentar introducir un cambio disruptivo como éste en otro entorno. La realidad es que más allá de los power-users, este tipo de paradigmas aportan un dudoso valor. En el entorno del correo electrónico la mayoría de gente lee el correo y lo deshecha (borra) o lo guarda en una o dos carpetas. Muchos directamente utilizan el inbox como contenedor. El valor añadido de organizar inteligentemente el correo no se percibe como tal.

Con los círculos preveo algo similar. Incluso ya se está viendo. Sobre el papel, y volviendo a la presentación de Paul Adams (promotór de la idea y que a la postre se marcharía a Facebook en pleno desarollo de Emerald Sea, lo que a la postre se ha convertido en el producto actual), tienen sentido. Tienen tanto sentido que hasta Facebook los implementó años atrás (llamandolos listas). Pero la ecuación privacidad menos tiempo invertido en gestionarlo, no sale positiva. Los límites de los círculos son demasiado sutiles en muchos casos y recordemos que el usuario medio no "vive" en la Red. El usuario más casual sólo quiere compartir algo rápidamente con sus amigos. Más aún, la mayor parte del público no tiene (o no quiere pensar en diversificar) 25 círculos de amigos: tiene su grupo de amigos de toda la vida, los contactos del trabajo (que muchos evitarían agregar a la red social a toda costa), algunas decenas de conocidos y algunos familiares. Los círculos son un mecanismo demasiado caro de mantener para un beneficio sutíl.

En resumen, los usuarios más incansables agradecemos el control que nos ofrecen los círculos del mismo modo que agradecemos la flexibilidad de las etiquetas. Os invito a hacerle un pitch de cualquiera de estas dos funcionalidades a vuestros conocidos menos “techies”. No es sencillo. Y esto nos lleva al segundo punto.

- Early adopters: ¿Por qué estamos todos tan entusiasmados con Google+? Simple y llanamente, es un guetto para techies. Llevamos 3 semanas hablando de cosas que nos interesan sin ruido de “FarmVilles”, fotos de la boda de la prima del pueblo o actualizaciones de estado más o menos trascendentales. En Google+, al igual que nos pasaba con Twitter en sus inicios, nos encontramos en una situación de comfort. Todo nos resulta relevante. No hay más que ver las conversaciones de los primeros días. La gran mayoría de los comentarios empezaban y morían en Google+. Todos queríamos hacer nuestro analisis. Y todos disfrutabamos leyendo el de los demás.

Pero si Google+ quiere crecer, necesita atraer otro tipo de público. Personas que prefieren compartir las fotos de su torso desnudo frente al espejo a hablar de si los VCs europeos son o no demasiado conservadores. Y esto nos lleva al último punto.

- Simplicidad: Muchos comentarios favorables hacia Google+ hablan de su simplicidad y su limpieza. Pero a medida que la red social crezca y madure más funcionalidades irán apareciendo. Ya se habla de Google Games y la integración de más y más servicios de Google es segura. El cocktail de más servicios con más personas ávidas de compartir cualquier cosa, hace que la simplicidad que vemos ahora sea pasajera. Incluso, en su estado actual, algunos se han apresurado a mostrar lo caótico que resulta por momentos el consumo de contenido en Google+ (p.e. esos hilos mastodónticos totalmente desplegados). Los movimientos que tienen que llevar a cabo en Mountain View tienen que ser extremadamente precisos y medidos para que la situación actual de G+ se mantenga y pueda ser una red que todos disfrutemos.

Yo la verdad, es que no soy optimista.